Para mayor facilidad

21 enero 2009

Sonia


Sonia no sabría mentirle...Tampoco podría...Ni quiere.
Porque todo aquello que con invenciones quisiera ocultar o crear,
sería demasiado evidente, tanto su estigma como su carencia.
No puede, por ejemplo, ofrecerle riquezas,
si luego usa los mismos zapatos seis de los siete días de la semana.
Tampoco puede decir que le dará tranquilidad y seguridad,
si luego es una persona anárquica e impulsiva,
si llora porque se siento sola, o ríe porque ha nevado.
No le puede decir que será feliz con ella eternamente,
porque eso ha ofrecido siempre, pero hasta hoy no lo ha logrado provocar,
salvo por un periodo determinado de tiempo.
Ni siquiera sabe cómo decirle nada,
y no quedar como la niña esa que señalan los duendes de su conciencia con sus espejos.
Esos malditos duendes...
Y una vez más, lo único que pide es crédito. Que crea en ella.
Pero es difícil cuando una no se ajusta a los cánones establecidos.
No sabe, de hecho, cómo pedirle nada, sin que se convierta en una cuestión de fe.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cómo se pide todo lo que es verdad: con la mirada; con la inocencia de saber que aún no la han pervertido "los cánones establecidos"; con la sonrisa dulce de su esencia. La única manera en que se puede pedir u ofrecer algo.
Me gusta Sonia!!