Para mayor facilidad

23 enero 2009

Sonia

¿El amor que no lo da todo vale la pena?,
¿en el amor hay que ir lento?,
¿es cara la vida en Manhattan?,
¿nevará mañana?
Esas y otras interesantes cuestiones asaltaban la mente de Sonia,
o a la versión abstracta de si misma,
aquella mañana mientras paseaba para despejar su mente
de aves intrusas que le picoteaban la cabeza disfrazadas de preguntas.
Pero nunca hay tiempo...Ningún tiempo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Porque el tiempo se empeña en enredarse en preguntas que quizás no tengan respuesta; o al menos no tengan la respuesta que queremos.

Como definir el conncepto de dar, la necesidad de dar? Como objetivizar la velocidad del amor? Cómo saber si loq ue es caro para uno también lo es para otro? El tiempo anunció nieve para mañana en los 1000m...