Para mayor facilidad

30 junio 2013

-509-


-¿Qué dices que soy?, pregunta ella mientras intenta pelar una piña sin demasiado éxito.
- Una sirena, grita el desde el otro lado del salón.
-¿Una sirena? exclama ella cuchillo en mano.
El se acerca,con ese andar pausado que posee, como si en tiempo en la vida no corriese para el.Quizá por eso nunca sabe que hora es.
-Si, una sirena, que un día se sintió atraída por el candil de una barca de un pescador y le siguió hasta tierra firme. Pero si permanece mucho tiempo allí, sus escamas se deslucen,su piel palidece y su espíritu languidece poco a poco. Así que,a veces, necesita regresar al mar para jugar con las olas y dejarse llevar por las corrientes.
-¿Y tu que eres?,interroga ella abandonando el cuchillo y centrando toda su atención en el.
-¿Yo? pregunta el con la mirada perdida. Es algo que pierde con facilidad, como los calcetines.
-Si tu, responde ella con los brazos en jarras .
-Un pescador que, un día tormentoso, fue salvado por una sirena que pasaba por allí atraída por la luz de su candil. y que sabe, que aunque ella necesite jugar con las olas,siempre regresará a la luz, como las abejas a la miel.
-¿Quieres piña? pregunta ella.
-Si, pero ya la pelo yo que te vas a cortar un dedo, contesta el sonriendo.

14 enero 2013

-508-


-¿Por qué nunca me escribes, si resulta que escribes? ,preguntó el, con la cabeza cayendo por el borde del sofá, quedando de tal forma que lo miraba todo del revés.
- No logro recordar la última vez que me dedicaste algo.

 Ella se levantó y se asomó por la ventana.
-Claro que te escribo, respondió sin mirarle,- Pero no te lo enseño.

 -Pues eso es como si me preparases la comida y luego no me la dieses., replicó el.
Ella le miró de reojo, luego volvió la vista la calle, concentrándose en una nube de hojas que se levantaban como un torbellino, para enseguida descansar de nuevo.

-Tú no tienes hambre, contestó.

-507-


-Algo no me cuadra, dijo él. Y ella le puso esa mirada que el aún no sabía interpretar.
Se levantó y rodeó la habitación fumándose un cigarro, intentando continuar con la escena que se había inventado en la cabeza y esperando que fluyera con naturalidad, sin percatarse de que nunca recibiría las respuestas que le encaminaban a decir lo que pretendía.

 -¿Esperas que te diga algo en concreto, verdad? , preguntó ella, - Porque no tengo idea de lo que no encaja.
-¿Qué opinas del tiempo? dijo él.

-¿Por qué si quieres decir algo del tiempo no lo dices y punto? , increpó ella.
El la miró alzando las cejas y plisando sus frente.

-Si quiero saber tu opinión, aclaró sonriendo.
-No es algo en lo que piense, contestó ella siguiéndole con los ojos.

 -Eso es lo que no cuadra, dijo él sobresaltándose.- ¿me dirías que es igual tu situación actual que cualquier otra que hayas tenido?
-¿Por qué no escuchas en lugar de oír? dijo ella riendo.- No creo que mi situación actual, y la de hace diez años, o la de dentro de quince días sea igual. Digo que no pienso en ello.
-¿Por qué? , preguntó él, sentándose a su lado.

 -¿Te gustan las gominolas? -preguntó ella.
-¿Qué pregunta es esa?, ¿estás cambiando el tema de forma deliberada?
-No, tonto, ¿te gustan? repitió ella.
-Supongamos que si, dijo él.

 -A mí me gustan las de mora, dijo ella.- Para mí, la vida es como una bolsa de golosinas con pocas de sabor a mora. Y, ¿sabes qué ocurre?, que si no hay de mora, pues me da igual. Prefiero unos sabores a otros, pero no al grado de buscarlos. Y lo que siento sobre la posibilidad de que un día me salga una, es una cierta indiferencia. Su sabor no va a durar eternamente. Las cosas, si tienen algún valor es mientras transcurren, ¿no? La trascendencia de lo que en su día me hizo feliz o no, fue en ese momento. O si un día tú me haces daño, importará entonces, no ahora.
-Yo no te haré daño, dijo él ofendido.

-Todos lo hacemos consciente o inconscientemente, cuando hay sentimientos, contestó ella torciendo la boca.-Tú lo tienes, supongo que yo también, y es lindo ser la golosina de mora de alguien, pero quien sabe lo que durará su sabor.
-¿Pero ahora no importa, no? preguntó él, recostando la cabeza sobre su hombro.
-No , dijo ella, - y a eso es a lo que quería llegar.

20 diciembre 2012

Alessandro Barrico


"Somos páginas muy bien escritas de un libro que no existe".

-506-

Pudiendo haber dicho tantas cosas:
buenas, malas, inútiles, grandes, inolvidables, hirientes…
preferiste no decir nada.
Nada. Preferiste callar.
Y acallar ...
Le miraste con la mirada de lo que sabes ya perdido.
Perdido... tal vez él.
Perdida la oportunidad también.
¿Oportunidad de qué?. No lo sabes.
Lo que fuera que hubiera podido ser, no será.
Te has cerrado tantas veces esa puerta,
que cuando se vuelve a abrir,
más que alegrarte, te asombra.
Y en la sombra esta él, como siempre.
No sabes lo que quieres de él.
Giras. Lo miras. Le hablas. Le ríes. Le encantas.
Y cantas la misma canción.
Piensa lo que haces. Piensa como actúas.
Toma el aire. Vuela...
Por un momento, no pienses despierta
y sueña las cosas que pueden ser
… si decides.
Si te dedicas a hacer.
Si dejas de actuar.
Echa la vista atrás.
Y piensas, entonces, que le haces daño.
Que tu presencia lo mata.
Y tararea la canción.
Silencio. Razón.
Piensas que tú lo volviste miedo, dependencia, desconcierto.
El llanto al verlo te gana.
Te pierde.Él te pierde. Ya te perdió.
Porque no es lo que tú querías.
Ya no.
Es una mentira. Es una sombra.
Él es la sombra, donde pensabas estaría escondido.
Una vez, hace muchas tempestades, él fue algo más.
Tuvo luz.
Ahora es un reflejo de lo que puede tomar de ti. Para ti.
No sabe ser si no es así.
No se imagina si no es aquí. Así.
Recluido. Sombrío.
Dueño de tu decepción.
Mientras, tu pierdes la vista, y flotas, otra vez,
con esa canción.

-505-


No te guardo rencor
 por haber roto todos los cristales
 de mis ventanas.

A cambio,
solo te pido
que no vuelvas a jugar
 cerca de mi
con tu pelota.

-504-


Cuando era niña, tenía un problema con el sol, no me gustaba su color. Siempre odié el amarillo.
Lo quería de otros colores, verde quirófano o violeta… O rojo. Sobre todo, lo quería rojo. Además quería que no iluminara tanto, que fuera de un brillar tenue, como en el crepúsculo.

 Nunca tuve lápices de colores en condiciones. Tenía la combinación de varias colecciones, supongo que heredaras de mis hermanas. A veces, me iba a comprar unos pocos, sueltos. Me gustaba comprarlos así, muchos tonos de algún color que me gustara, sin tener que soportar rosas recargados o amarillos chillones. Era una forma temprana de libertad.
Una profesora, un día, me preguntó si sabía que los soles rojos sí existían. No, no lo sabía. Me explico cómo cada estrella era un sol lejano, me habló del tamaño de la Tierra respecto al sol, haciéndome sentir diminuta y feliz. Lo primero que hice ese día al salir de clase fue ir a la biblioteca. No sé para qué, la verdad, porque ya estando ahí me sentí abrumada. Le pregunté con timidez a una de las ayudantes si me podía decir dónde encontrar cosas sobre soles rojos. Solo recuerdo que me fui a casa sin ningún dato.

Hasta que un día encontré un libro de astronomía de mi padre. Era todo nuevo, inmenso, apasionante. La astronomía hace que cualquier número gigante, resulte pertenecer a una escala menor, ser uno entre tantos muchos miles de millones y luego otra vez, y otra vez, siempre encontrando una escala aún más descomunal.
Me acuerdo que, después de leerlo, la primera sensación fue que cualquier cosa, cualquiera, debía existir, sólo que yo no la sabía. Realmente pensaba que habría por ahí arboles de follaje azul y tronco violeta.

No existen...
Pero sí los soles rojos. Los encontré. No eran soles de lugares con pasto azul. Ni con planetas pequeños y con cráteres exagerados.
Eran soles muriendo.

12 diciembre 2012

-503-


El problema de parecer borde, además del poco atractivo que posee, es que muchos vienen a ti creyendo que te las sabes todas, que bajo la manga tienes una baraja llena de trucos curiosos.

Ignoro por qué ambas cosas son relacionadas...

Y una, se remanga la chaqueta mostrando el vació que hay en ella.
"No tengo soluciones", dices con la mirada mientras realizas una mueca con los labios.
Hay demasiadas cosas que no se comunicar, como para tener que estar explicando además, que no soy lo que una actitud puntual insinúa.

Siempre he dicho que esa presión sobre mi, y la consecuente reacción se debe, no solo a mi falta de ciertas virtudes, sino también a algún loco rumor de que soy alguien capaz.

-502-


Hay ventanas que no son para salir...
ni tampoco para entrar.
Lo mismo pasa con algunas metas.
No son para realizarse...
pero tampoco para no intentarlo.

-501-


Ella estaba convencida de ser la más bella de su manzana.
Y, segura de si misma, la recorría contorneando su cuerpo con descaro.
Pero su belleza y su seguridad no sirvió de nada,
cuando un hombre ávido y hambriento como pocos,
la dio un mordisco mortal.
Es lo que tiene ser una gusana... 

-500-


Y como para dejar algo, primero hay que tenerlo;
puedo afirmar casi con total seguridad que muy pocos hombres me han dejado.

Y como para olvidar algo, primero ha de ocupar parte de nuestra mente,
también diría que a casi ninguno de ellos he olvidado.

29 noviembre 2012

-499-


-Cuando era una niña, me gustaba salir mientras llovía como ahora, e intentar,
cubriéndome bajo los árboles, mantenerme seca.
-¿lo lograste?
-No me acuerdo. No. Supongo que no. Aún así me gustaba hacerlo.
-¿Aunque sabías no poder conseguirlo?
-Era lluvia. El único riesgo que corría era mojarme. De todas formas…
¿No intentarías algo que quisieras aun sabiendo que no ibas a conseguirlo?
-Estoy aquí contigo, ¿no?

-498-


Hoy llevo una sonrisa rara mientras camino por la acera. Como si algo valiera la pena. Posiblemente la valga, pero todavía no se definir el qué, y observo sonrisas que no me han dedicado.

El futuro es una especie de carta blanca para todas las ideas y yo; que llevo en los bolsillos apenas mi honestidad raída, mis bases inquebrantables que me han hecho perderlo todo más de una vez y algunas monedas para pagar trenes que quizá ya han partido; me siento con derecho a sonreír.

 

Hay días nublados. Días que arrastran, como ventisca, la mucha hojarasca que, a veces, avería mis articulaciones. Pero hoy estoy de buenas sin ninguna razón.

Voy mirando como poco a poco la acera se oscurece con gotas que se apoderan del territorio, como ejército invasor de alguna batalla de todas aquellas que perdí.

Y sigo, con mi felicidad tan extraña, avanzando mientras imagino cosas que, por si fuera poco, creo que merezco imaginar.

Miro con detenimiento y trato de capturarlo todo. Gotas como botones de alguna bufanda tejida con los hilos del alba. Como cuentas de algún collar sideral. Los arboles arrullan en días así.

Puedo oír cómo rechinan los engranes de mi alegría. Y canturreo…

 

Miro mi fábrica de sueños pequeños y me asombro un poco al descubrir que funciona, a veces

-497-


He recordado algo que te dije hace tiempo.
 Un día ya viejo.
Veíamos una película mientras la luz del día nos dejaba solos.
Yo recostada sobre ti y tú tomando mis manos.
En realidad, de lo que me he acordado es que dije algo.
No de lo que dije.

 Era algo especial, y no obstante, sencillo.
Echada sobre tu hombro, pensaba en ello,
así que levanté la cabeza y te susurre eso que sea que te dijese,
en voz baja.
Tú sonreíste. Recuerdo esa sonrisa.
Luego me miraste de reojo y yo, te devolví la sonrisa como pude.
Tenías algo.
Creo..
La capacidad de arrancarme sonrisas,
de cultivarlas, cosecharlas y dejarlas brotar como esas plantas que nacen entre las baldosas.
Sonrisas de musgo y de maleza.
¿Qué fue lo que te dije?
No logro recordarlo y ya no tiene sentido preguntarlo.
Debimos ver la noche resbalar por la ventana.
Debiste repetir mis palabras de madrugada.
Advertirme que no debía olvidarlas.
No puedo reivindicar lo que dije.
He olvidado todo, y lo que no he olvidado,
no sé si realmente ocurrió.
Quiero otra historia, otra tarde, otras veces.
Quiero otro nombre, con otra voz y otras películas.
Y otras nuevas palabras que no llegue a olvidar.

-496-


Un día cualquiera, que salgamos solos, tú y yo.

Subes al coche. Y te miro a través de la ventana. Y mientras haces una mueca porque se te ha enganchado la chaqueta en una puerta, alcanzas a ver que te observo desde dentro, con una sonrisa imbécil, pero honesta, de no creerse que ese que le observa, que eres tú, esté con ella. Y tú también sonríes, también honesto.

Y ese día cualquiera, salimos cantando a gritos mientras conduces y te miro de reojo. Entonces te giras, y yo, que no se guardar cartas bajo la manga contigo, te digo todo lo que estoy pensando en silencio. Sabes leerme, y por suerte, siempre lees en el orden correcto.

Y comienza una tormenta. Y tú y yo, que somos idiotas, lo encontramos hermoso.

Y no sé si es el día. No sé si es el día, realmente. Pero es que además vienes tú. Es el día y eres tú. Hay algo oculto tras cada nube y tras cada granizo que estalla en el parabrisas. Es el día. Y además estás tú.

Y El jersey negro que me regalaste me abriga mientras la lluvia golpea. Y yo hago un dibujo tonto en la ventana empañada.

Pero además vienes tú. No me harías falta, el mundo estaría bien, seguramente todo funcionaría también. Diferente, pero funcionaría. Cada exhalación haciendo vapor,  cada vista del cielo y sus nubes que lo envuelven todo, seguiría siendo bonito, seguiría siendo algo especial. Pero es que, además, vienes tú. Además te lo puedo decir, y puedes sonreír o mirarme con esos ojos que no saben ser severos aunque quieran.

Hay días que no puedo odiar al mundo, que está bien haber estado aquí. Sólo por el instante. Quisiera siempre ese instante. Quisiera siempre detener todo, acallar y alargar la tarde, el minuto preciso. Un poco más. Que dure un poco más. ¿Por qué tiene que acabarse? ¿Por qué debe romperse ese momento en que te miro de reojo y me descubres? Mañana. Que sea mañana. Que se lleven todo mañana. Hoy necesito un poco de eternidad.

-“Me gusta la lluvia” me dices. Y yo pienso que a mí me gusta que te guste la lluvia. Sabes prestarme tus ojos y darme esas pequeñeces a través de ellos. Yo las atesoro. Me aferro a ellas.

He visto el mundo contigo y he visto esos matices que no conocía. Has creado un nuevo concepto de belleza para mí. No es la belleza del mundo tal cual. No es la belleza como valor histórico. Es una nueva belleza que me regalaste. Tifones y brisa. El vacío y la plenitud de dos. La lírica de tu voz. El olor de tu piel. Tus texturas muy de cerca. Hay tanto en ti indescifrable…  Me he enamorado de ti hasta mañana, ya que mañana descubriré algo nuevo, y entonces me enamoraré de tu nuevo yo.

Cada mañana, o cada tarde, o cada noche, me cambias el mundo. Hoy me has enseñado que gira a nuestro antojo y mañana seguramente traigas contigo la certeza de ser diminuto en un universo gigante. Y no importa, porque todo está bien desde tus ojos. Seré pequeña, pero tengo un mini océano que está bien para ti. Continentes donde decidiste hacer tu morada pintada con las cenizas de antiguos templos venidos abajo. Me haces habitable.

-495-


Ese día,
la pequeña princesa enamorada
del paladín de turno,
ganador del último torneo
y portador del beso real,
acudió a una tienda de productos especializados
y compró champú.
"Remueve ilusas y castillos en el aire",
se leía en la etiqueta.

-494-


Lo que nadie nunca imaginó,
es que los girasoles miraban al sol fijamente
esperando que éste se cohibiera y se largase.
Cuando esto sucedió,
todos ellos murieron.

-494-


-Ring, ring!

-Dígame.

-Hola eme.

-Hola G (esposa de mi ex). Tú dirás.

-Pues mira, que me han dicho ayer tus niñas que andas algo floja.

- Si, un poco…pero bueno, nimodo.

- Es que me preocuparon…

- Ah! Pues gracias por tu preocupación G.

- Oye eme, que si necesitas tomar un café o lo que sea, ya sabes dónde estoy.

- Bien, si lo necesito lo haré. (tanta amabilidad me huele pero que muy mal).

- Es que claro, ya le dije a P (mi ex): Oye, que eme no anda bien, y si ella cae, a ver lo que hacemos con el marrón que se nos viene encima.

- Ya….

-Así que, cuídate mucho querida, que nos haces mucha falta ¡Ala!, un besito guapa.

Adoro estas muestras de amor tan desinteresadas.

20 noviembre 2012

13 noviembre 2012

-493-


-Creo que esto no está nada bien.
-¡Perfecto! Es justo lo que se siente,
antes de que sea algo increíble.

-492-


No he perdido el rumbo.
No se ha ido el tren de las 8.15 sin mí.

No estaba distraída cuando de repente inició su marcha y olvidé subir.

No ha sucedido eso.

Solo decidí no montarme esta vez.

-491-


Veo límites en las palabras al igual que en los sentimientos.
¿Dónde termina el amor?,
¿cuánto tiempo pasa antes de que un amigo lo sea?,
 ¿por qué no podría odiar a quien admiro?
Alguien puso nombres sencillos y generalistas.
 Alguien dijo "amor", "amistad", "aprecio" y poco más, sin matizar.
No quiero, no sólo quiero.
 Quiero de una forma concreta, innombrable, pero no oculta.
 No existe la palabra concreta, lo que es,  se define en los actos que merecían palabras que no existen.
 Merecer algo que no existe. Qué concepto tan extraño....
 Seguro que tampoco tiene un nombre.

Coco

¿Sabes? Anoche soñé. Te soñé.
Jamás habías sido invitada a mis sueños, pero arribaste igual que un 747.
Arribaste aquí, al aeropuerto de San Luis de Potosí.
Somos tan pocos y tan conocidos, que en mi sueño y en mis ganas
 me vi con un chingo de globos llenos de helio, como 34 en una mano,
 y en la otra, un letrero que decía, o más bien se leía:
“La cabrona arribó”
Y luego solo fue identificarnos. Tú sacaste tu credencial que te autentificaba,
y yo solo vi tu pelo a tu aire.
 y dije: esta se lleva todos los globos.
 Así fue mi inicio de sueño............. GRACIAS

10 noviembre 2012

-490-





No es como una copa de cristal que cae por un movimiento torpe, y se rompe.

 Es como el invierno. Es como un ciclón, que se aproxima lento, y sabes que llegará.
Como temporada de plagas, o como manada de lobos.
Sabes de donde vienen, sabes sus tiempos, sabes sus rutinas y no obstante,
invierno tras invierno, plaga tras plaga, sólo miras por la ventana.
A la nada, que se extiende ahí afuera, donde nadie es nadie. A la nada, y al dolor.
 Todo lo que pasa, en todo lo que haces, siempre puedes decidir,
 y normalmente decides blindarte en el pensamiento de que no hacer nada es una postura neutral.
. Piensa en la copa. Imagina que cayera lento y supieras perfectamente que se va a romper.
 Lo verías, pensarías "se va a romper", y se hace añicos.
 Dirías luego, "no es culpa mía, esas cosas pasan”….
Y quizá tengas razón.
 No obstante, cuando veas que todo se destruye a tu alrededor,
 cuando todos te dejan y lo único que haya sean escombros,
 no le grites a los cielos. Nadie va a detener tu caída.
Al menos yo no lo haré. Miraré a otro lado.
 No eres mi copa. Yo también soy neutral.

09 noviembre 2012

-489-

 
 
¿Que no conozco el miedo? Si, lo conozco. 


Es el miedo y no el valor, el que te da impulso. No existen los temerarios, no porque no nazcan, sino porque su temeridad muere pronto y de formas estúpidas. Dura las horas que marque el reloj de la suerte. 

La lucha es contra personas a las que tú pones en el todo o en la nada. La supervivencia no conoce de prejuicios, ¿no intentarías quitarte a una fiera de encima, si te atacara? Y la fiera es siempre más fuerte, pero ¿te detendrías a pensarlo?, ¿dirías " vénceme, supongo que es lo normal, siendo yo el más débil"? No. Luchas.
 
No es cuestión de lógica, es simplemente desesperación. Tu cuerpo sangra igual, tus huesos se rompen igual. No se es más rápido ni más listo. Se puede tener mejor juego, saber usar el escenario en tu favor y algunas otras ventajas, pero sólo tienes eso,´el aprender el límite de lo conseguible, y huir si está lejos del alcance.

 
No disparo más rápido, disparo tan pronto como puedo, que no es la misma cosa. ¿Hay algún límite, te preguntas? Sí, qué tanto quiero y qué tan rápido.



06 noviembre 2012

coco


Hoy inaugure mis chimeneas.

Tengo 2, una en la estancia que tiene un metro cubico de área y la chica en mis aposentos. Es toda una ceremonia porque se inicia toda una época diferente de sentires...... sabores y olores.......y aunque el clima no tiene palabra de honor se mantienen prendidas hasta entrado febrero a días a lumbre llena y otros solo con rescoldos.

La de la estancia está preparada para meter calderos de aquelarres para poder hacer pócimas o dorar uno o 2 cabritos, no se diga un lechón tierno que chisporrotee las gotitas de grasa en los tizones. No falta la olla de barro con agua caliente pa lo que se ofrezca.

Fueron invitados sendos personajes; desfilo Mozart, Vivaldi, Bach..........pero la mano que prendió la tiza fue la callas, la madrina principal. Es más, confieso que lloré y lloré en serio ante su tragedia de madame mariposa. Después de oírla, puede que el griego se equivocara al dejarla.

En fin, cosas de la vida......Una noche de inicios de mi invierno.

¿Por qué estás tan lejos cabrona?
 Simplemente  te  amo.  Eres  mi  más  mejor  sentidora.  Vamos  a  seguir  arando  por favor. El  tiempo  que  me  dedicas  te  será  vertido  con  creces....Porque  un  viejo    como  yo  que  solo  teclea, agradece  cualquier  minuto  dedicado.

Beso  cochino ( aunque  no  quepa  aquí,  pero  ni modo,  solo  esos  he  aprendido  de  ti)

05 noviembre 2012

-488-

Tras siglos de luchas y guerras, 
de errores y miseria. 
en ese país decidieron, 
que lo más importante para la nación, 
eran los derechos. 
Todos los zurdos fueron fusilados. 

30 octubre 2012

29 octubre 2012

-487-


 



Eran las fiestas del pueblo aquella noche.
 Y mientras la gente bailaba, el Sr. P miraba odiando estar en ese lugar, en ese momento.
Desconociendo que muchos de los que bailaban, también.

27 octubre 2012

-486-


Mirabella era una niña muy feliz hasta que murió su padre.
Por el contrario, su madre era una mujer muy infeliz hasta que lo mató.

-485-

Bastante molesto y agotado de trabajar tantas horas sin sueldo alguno , el senor K decidió tomar una solución definitiva, y tras abandonar el lugar donde pasaba tanto tiempo no remunerado, lo roció con gasolina y lo prendió fuego. 

Mientras el local era completamente abrasado, y el señor K permanecía embelesado con las llamas,el comerciante de la otra acera le trataba de explicar que, siendo el señor K el dueño del negocio,era normal que no cobrara sueldo y trabajase a destajo.

Eagon Schile

Hoy he estado en la exposición de dos grandes artistas, Schile y Botero.
De este último no hay mucho que decir, solo lo esperado: muy colorida y divertida.
Schile es otro cantar....
Aquí dejo un retazo de sus escritos y su obra.

“Una obra de arte erótica se transforma en una indecencia cuando el espectador es indecente.”
“No obstante, sé positivamente que existen numerosos niños perversos, ¿Y qué significa, de hecho, perverso? ¿Han olvidado los adultos lo perverso que fueron, es decir, cuánto les animaban y exitaban las pulsiones sexuales cuando eran niños? Yo no lo he olvidado, pues sufrí atrozmente a causa de ello”