No siempre hay que pisar sobre seguro, ni andar con los pies en la tierra. Lo más hermoso de la vida se encuentra en el filo de las barandillas, a la orilla de los mares o en el borde de los precipicios; donde se está al final de algunas cosas y se percibe un horizonte nuevo y lejano. Estamos a un lado y queremos estar al otro. Subimos al monte para ver lo de abajo y miramos desde abajo a las cumbres de los montes. Nos metemos en el bosque para ver desde allí un paisaje diáfano, desde un claro solo se queda uno mirando al frente de los árboles. Los que vivimos entre verde apreciamos los horizontes dorados, los de meseta se mecen acunados entre los verdes sinuosos.Siempre queremos algo distinto, cambiar la mirada, cambiar las cosas o la forma de verlas.
Quizás solo se trata de esto…
1 comentario:
Yo quiero vivir en el mar. Coone !! (Uysss, perdón...)
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