Los gritos y abucheos se sucedieron cuando el director general de la empresa de cajas fuertes anunció un recorte en el suministro de bizcochos borrachos para el desayuno.A los empleados la medida les pareció la antesala de algo muchísimo peor: la eliminación total o parcial del jabón de manos de los servicios.
Con esa medida, no tendrían con qué limpiarse cada vez que tomaran una decisión equivocada o se escaquearan de alguna obligación.
Malos días para los imprudentes.
Peores aún para los adictos a los bizcochos borrachos.
2 comentarios:
y no se sabe qué será peor...
Una idea estremecedora, la de los bizcochos borrachos, digo ...
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