Supongo que hay muchos casos de ojos en los dedos. No es el mío.Yo tengo los dedos en los dedos.
Pero a veces se da la circunstancia que quiero tocar algo y no puedo.
Como cuando fui a la exposición de Francis Bacon, y me encontré a un viejo conocido,
Inocencio X (lo recordaba de una colección de libros que teníamos, y tengo, en casa).
Quería sentir la textura de las pinceladas, así que tuve que usar mis ojos como dedos.
Lo cierto es que, si me pongo a pensar, suelo usar mis ojos como dedos con cierta asiduidad.
Espero que no sea algo muy notable a simpe vista, o alguien podría asustarse de unos ojos tan ávidos...
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