En todos los lugares y en todas las profesiones existe en denominado buitre, listillo, jeta o parásito (llámese como buenamente se quiera). Hoy, mientras formaba una interminable cola esperando a poder abonar los trapitos comprados, me dediqué a observar(es bastante más entretenida la espera).Enseguida localicé al parásito de turno. Una cría de no más de 20 años. Estaba bien situada, muy cerquita de la cola. Charlaba con una amiga sobre las incidencias del fin de semana. De vez en cuando, se acercaba e iba interrogando a los que se disponían a pagar si habían sido atendidos, para posteriormente plasmar su número de vendedora en la etiqueta y continuar de chachara con su amiga.
Hasta que llegó mi turno:
-“¿Qué hija, has sido atendida por alguien?”
- “Disculpe, pero yo no soy su hija”.
-“¿Te importa si pongo mi número?”
- “Si, por supuesto que me importa ya que me he atendido yo solita”
- “Disculpe, pero yo no soy su hija”.
-“¿Te importa si pongo mi número?”
- “Si, por supuesto que me importa ya que me he atendido yo solita”
2 comentarios:
grrrrrrrrrrrrrrr... me los conozco. Los sufro en silencio, como..... ejem.......
Aissssss.... Qué caraaaaassssteeeeeer....
;))
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