¿Para qué intentar analizar una etapa de la vida?¿Para qué recordar, lo bueno o lo malo,
queriendo alcanzar una visión de conjunto,
como si se pudiera globalizar todo lo vivido y lo sentido
durante toda una época de nuestro caminar,
como si cada día, cada experiencia,
no tuvieran su propio espacio en nuestra memoria?.
No podemos poner lo positivo y lo negativo en una balanza,
medirlo, pesarlo y decidir hacia qué lado se inclina
obteniendo un veredicto como si fuera independiente del pasado,
del presente o del futuro.
Los triunfos no compensan los desastres,
los sufrimientos dejan su hueco,
y no son rellenables con risas de una noche de invierno.
Hay heridas incurables, ausencias, ilusiones no perdidas
y explosiones de felicidad que rebosan
por cada página del calendario.
2 comentarios:
La pena es lo que tardamos en darnos cuenta. O quizás no. Quien sabe. Puede que ese sea el tiempo necesario.
Besucos, niña.
Buena reflexión. Yo creo que la vida no se vive para hacer balance entre los buenos y los malos momentos. La vida es un conjunto de momentos, en la que tiene que haber momentos malos, simplemente, para que podamos apreciar los momentos buenos. Si todos los momentos fueran iguales no tendríamos vida, sólamaente vagaríamos por nuestra existencia.
Saludos cordiales y un abrazo.
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