Para mayor facilidad

08 noviembre 2008

-194-

El otro día asistí a la ceremonia de inauguración de un nuevo curso académico.
Todo muy formal. Mientras leía el programa de la conferencia que iban a dar (la guerra de la independencia), comenzaron a llegar los personajes: el alcalde, la delegada de educación, la secretaria de la universidad y el director de esta. Cuando nombraron a este último levanté la vista de inmediato, es un nombre que no se me ha borrado de la memoria: mi profesor de latín en mis años mozos.
Ese año tenía planeado un viaje por USA y Canadá con mi noviete de entonces (el cual no veía hacía un año) y su familia. La única condición expuesta por mis progenitores era sacar el curso limpio. Un 4’8 en latín truncó mis planes. Aún recuerdo la tremenda bronca que mantuve con el ahora director de la universidad, la cual me supuso una amonestación por parte del centro donde estudiaba en aquel entonces (no se puede ser irrespetuosa con un superior).
Al término de la ceremonia, mientras abandonábamos el recinto me topé con el. Nuestras miradas se cruzaron. Y efectuando una ligera inclinación de cabeza a modo de reconocimiento dijo: -"Señorita eme…" y continuó conversando con quienes le acompañaban.
Según me iba alejando mi paso era más ligero. Yo no me había olvidado de la putada que me hizo en su día, pero el de mí tampoco…

5 comentarios:

Paloma dijo...

jajajajajajaja....

monuzz dijo...

El director de una universidad... ¿es acaso el rector? ;-)

Anónimo dijo...

eres soporifera

ababoll dijo...

Menos mal que internet es libre y tienes la opción de no volver por aqui(al menos que padezcas de insomnio, con lo cual sería para mi un placer ayudarte aunque sea a soporizarte).
Un saludo,
m.

Anónimo dijo...

Pero quién le chivó al anónimo profesor de latínq ue habías contado aquí la anécdota???

Es que no quedaba dormida y me vine a soporizarme :P:P:P

Voy a seguir un rato que molan tus pastis de soporización