Hubo un tiempo en el que no había espacio entre las palabras.Se escribían seguidas, a borbotones, sin pensarlas demasiado.
Se decían a escondidas, en la oscuridad,
lugar donde reposan los mejores momentos y pensamientos.
Ahora, de nuevo, recupero aquellos días que fueron tachados de incorrectos, molestos, reprochables,
provocativos, hirientes y escandalosos.
Aquellos días en los que hice mi particular revolución.
1 comentario:
Me alegro por ti, es cierto. Pero no sabes la envidia que me produces ;))
Que nunca se te acabe el tiempo de las revoluciones!!!
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