Para mayor facilidad

13 octubre 2008

-170-

Hubo un tiempo en el que no había espacio entre las palabras.
Se escribían seguidas, a borbotones, sin pensarlas demasiado.
Se decían a escondidas, en la oscuridad,
lugar donde reposan los mejores momentos y pensamientos.

Ahora, de nuevo, recupero aquellos días que fueron tachados de incorrectos, molestos, reprochables,
provocativos, hirientes y escandalosos.

Aquellos días en los que hice mi particular revolución.

1 comentario:

xenevra dijo...

Me alegro por ti, es cierto. Pero no sabes la envidia que me produces ;))

Que nunca se te acabe el tiempo de las revoluciones!!!