Sonia se lanzó por una ventana, creyendo que encontraría en el viento el rozar de tus palabras cuando dicen cosas que jamás dirás.Ha pensado que tal vez, un modo de enfrentarse a la vida sea haciéndola ver que no esta presa a ella, y cita en un papel:
Todo aquello que hice para quererte,
fueron tambien muestras de odio.
Todas las hojas que escribí sobre ti,
fueron poemas, pero también fueron vómito.
Y todos los miedos que Sonia poseía mientras caía por última vez, se disiparon ya.
Y el viento se los llevó, con tus palabras que no eran. Y no fueron tampoco entonces . Nunca fueron en realidad.
Y al caer muere Sonia. Y el dolor. Y la esperanza.
Y la oportunidad de vivir deshechos (o hacerse).
1 comentario:
Al caer todo acaba, todo. No hay más, ni tan siquiera posibilidades.
Quizás no valga la pena cabalgar el viento en pos de palabras ajenas; quizás sea más sensato cabalgar las propias letras.
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