Para mayor facilidad

24 agosto 2008

Sonia

Sonia se asomó.
Y se dio cuenta.
Seguías siendo el mismo hombre angelical que fuiste.
Emocionada, llamó a la puerta.
La abriste.
Y ella te saludo con un estribillo de alguna canción que alguna vez tú considerabas bonita.
-Me encanta verte, pero estoy ocupado, dijiste.
Pues si.

Seguías siendo el mismo....

1 comentario:

Anónimo dijo...

Las personas no cambiamos. Lo que cambia es la manera en que apreciamos a esa persona. Esta vez Sonia pudo comprender que "pues sí" era su forma de decirle que él seguía siendo él mismo, aquel angelical que un día le hizo soñar canciones.