Y se dio cuenta.
Seguías siendo el mismo hombre angelical que fuiste.
Emocionada, llamó a la puerta.
La abriste.
Y ella te saludo con un estribillo de alguna canción que alguna vez tú considerabas bonita.
-Me encanta verte, pero estoy ocupado, dijiste.
Pues si.
Seguías siendo el mismo....
1 comentario:
Las personas no cambiamos. Lo que cambia es la manera en que apreciamos a esa persona. Esta vez Sonia pudo comprender que "pues sí" era su forma de decirle que él seguía siendo él mismo, aquel angelical que un día le hizo soñar canciones.
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