Para compartir un secreto se necesitan dos partes.Esa que lo cuenta y aquella que lo recibe como si propio fuera.
Yo hace tiempo te quiero contar un secreto, uno de esos que solo se pueden tener entre dos.
Un secreto que al hacerlo tuyo, cree cierta complicidad entre tu y yo.
Ese secreto, seria dicho al oído, susurrado tan cerca, que ni el mismo viento podría hacerse eco de el.
Seria un secreto que para estar segura que no se escapara, tendría que abrazarte fuerte, arrimándome bien a ti, para que ni por los poros de la piel, pudiera encontrar una salida que no sea la de tus oídos, la de tu mirada, la de tu sonrisa....
El mejor lugar para hacerte participe de el seria aquel donde huela a salitre.
En una de esas playas de arenas blancas, fina, donde el mar, al llegar a tierra, hiciera tanto ruido que no permitiera que nadie mas me escuchara
Y cuando todo eso se conjurase, entonces tendría que estar segura de que tu, la otra parte que sabrá mi secreto, estas en condiciones de recibirlo.
¿Y como lo sabré?, te preguntaras... es sencillo.
Estarás pendiente de mis brazos, cuando te rodeen y te acerquen a mi.
Tu mirada buscara la mía, para decirme que estas a mi disposición, que no hay otra cosa, ni persona que ocupe tus pensamientos.
Tu sonrisa, será una sonrisa cómplice, de esas que cuando surgen, hacen que todo el que este alrededor se relaje y se sienta seguro.
Tus oídos, prestos a cualquier palabra que salga de mi boca.
Y tus brazos... amarrándome y acercándome a ti, para que no quepa ninguna duda de que deseas que lo comparta contigo y solo contigo.
Quizá, algún día, eso pueda ser...
4 comentarios:
Deseo que esos oidos lleguen.
Amiga te quedo bonita tu nueva casa felicidades
Ummmm... Lindo, entrañable, secreto.. Huele a mar y a proximidad exclusiva. Un mundo sólo de dos, pero largo, infinito, inacabable.
Ojalá que eterno.
Es un placer que la meta esté cada vez más lejos ;)))
Precioso !!
Me gusta.
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