Estoy harta de tanta hipocresía, harta de tanta prepotencia, harta de tanta soberbia, harta de tanto menosprecio, harta de tanto victimismo, harta de tanto orgullo desmedido… Estoy ya muy cansada de que todo el mundo se crea con derecho a meterse en la vida de los demás sin conciencia ni respeto, ni permiso. A opinar a los cuatros vientos todo lo que se les pasea por sus mentes, que se crean con derecho a decidir sobre la vida, sobre el futuro, sobre lo que se debe pensar, sentir, decir, hacer... Sin ser capaces de mirarse al espejo, seguramente por miedo a lo que puedan encontrar. Hablan, ordenan, dirigen, opinan de todo y de todos, pero... ¿piensan? NO...¿Para qué? Ni siquiera aprendieron a escuchar. El paso de los años te enseña, pero no hay mayor sabiduría que la de saber escuchar y entender, o como dicen los indios, calzarse otros mocasines. La gente se vanagloria de escuchar cuando en realidad lo único que hacen es oír. Puedes pasarte la vida entera creyéndote el ser más sabio y superior de la faz de la tierra, que no hay nadie mejor que tú... Eso no quiere decir que lleves razón. Seguramente, por triste que parezca, si actúas así será porque no habrás aprendido absolutamente nada.Para mayor facilidad
- anécdotas (46)
- Canción (13)
- citas citables (22)
- coco (23)
- comentarios (22)
- Conversaciones (25)
- cosas que pasan (81)
- Diálogos (15)
- Entrevista (1)
- Fragmento (62)
- Ideas (159)
- Recuerdos (54)
- Regalo (41)
- Relatos (72)
- Sonia (48)
- surrealismo laboral (36)
09 mayo 2008
-43-
Estoy harta de tanta hipocresía, harta de tanta prepotencia, harta de tanta soberbia, harta de tanto menosprecio, harta de tanto victimismo, harta de tanto orgullo desmedido… Estoy ya muy cansada de que todo el mundo se crea con derecho a meterse en la vida de los demás sin conciencia ni respeto, ni permiso. A opinar a los cuatros vientos todo lo que se les pasea por sus mentes, que se crean con derecho a decidir sobre la vida, sobre el futuro, sobre lo que se debe pensar, sentir, decir, hacer... Sin ser capaces de mirarse al espejo, seguramente por miedo a lo que puedan encontrar. Hablan, ordenan, dirigen, opinan de todo y de todos, pero... ¿piensan? NO...¿Para qué? Ni siquiera aprendieron a escuchar. El paso de los años te enseña, pero no hay mayor sabiduría que la de saber escuchar y entender, o como dicen los indios, calzarse otros mocasines. La gente se vanagloria de escuchar cuando en realidad lo único que hacen es oír. Puedes pasarte la vida entera creyéndote el ser más sabio y superior de la faz de la tierra, que no hay nadie mejor que tú... Eso no quiere decir que lleves razón. Seguramente, por triste que parezca, si actúas así será porque no habrás aprendido absolutamente nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario