-16-
Te besaba en el portal de tu casa. Te arrinconaba contra la pared, y te besaba. Tu le decías: "Aquí no amor, espera." Y el esperó. Ahora tenéis una casa, y un despertador japonés. Y una cama para hacer el amor. Pero tú ahora no le llamas amor. Ni el te desea como antes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario