¿Sabes? He estado trabajando mucho en la liviandad del ser.Y entre más cacumen le hecho al asunto, más se remite a lo mismo: una imagen. Siempre la misma. Le busque por donde le busque, al final llego a lo mismo...
A ti, en tu cocina, cortando una loncha de jamón serrano y olfateando un tiramisú.
Creo que es la imagen perfectamente equilibrada de la liviandad en la vida, así me la hiciste sentir.
PD: De paso te platico… Me hice de unos olivos clonados traídos de tus tierras. Ya tengo 4 arbustos y los reproduciré, quiero producir mi propio aceite de oliva. Y ya te platicaré más en profundidad, estoy creando gusanos de seda. No de la variedad china, sino unos parientes cercanos que producen seda rústica, pero comen arbustos que se dan como plaga por acá . Es divertidísimo. Ya logré algunos kilos y mírame como Majat Magandi hilando exactamente igual (la única chingadera que esa manerita de sentarse me jode las nalgas)
Besitos... a la cabrona mas cabrona que me ha vendido escenas vivenciales, que aún ahora, después de algunos años, me afloran a la retina.
Se que este escrito no posee hiladura, pero salió como salió.
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