Para mayor facilidad

14 enero 2013

-508-


-¿Por qué nunca me escribes, si resulta que escribes? ,preguntó el, con la cabeza cayendo por el borde del sofá, quedando de tal forma que lo miraba todo del revés.
- No logro recordar la última vez que me dedicaste algo.

 Ella se levantó y se asomó por la ventana.
-Claro que te escribo, respondió sin mirarle,- Pero no te lo enseño.

 -Pues eso es como si me preparases la comida y luego no me la dieses., replicó el.
Ella le miró de reojo, luego volvió la vista la calle, concentrándose en una nube de hojas que se levantaban como un torbellino, para enseguida descansar de nuevo.

-Tú no tienes hambre, contestó.

1 comentario:

Unknown dijo...

volví por aquí después de un tiempo. y lo encontré en el mismo lugar dónde lo dejé. ¿Dónde te metes?