Y es que las colas para embarcar en los vuelos low cost, empiezan a parecerse a los campos de concentración nazis, donde elegían a dedo, según pasaban, a los pobres afortunados que iban a gasear, en este caso, los agraciados que deben pasar la prueba de meter su maleta el el aparatejo ese que medirá al milímetro si puedes continuar o debes pagar por haber sido mala.El otro día, en una de esas colas, una cría de unos 16 años y yo fuimos unas de las afortunadas. Un negro "mal follao'", como dicen en el sur, con cara de pocos amigos y poca educación, nos señalaba con el dedo expulsándonos de la fila mientras el resto nos miraba con cara de lástima y dando gracias por no haber sido ellos los agraciados.
La cría, que supongo viajaría como todas las crías, es decir, justita de pasta, intentó meter la maleta con cara de susto. Las ruedas la impedían entrar. Por más que insistía, no había manera. "- Intenta meterla boca abajo, que creo que son las ruedas", la comenté. Así lo hizo, consiguiendo introducir media maleta. -"Lo siento, tiene que entrar entera o sino facturarla por 35 libras", decía el negro con cara de estar disfrutando plenamente. Entonces la chica, con arranque, saltó encima de la maleta consiguiendo que esta encajase a la perfección y mirando desafiante al negro en cuestión. El tipo, sin borrar la sonrisa de la boca y señalando la maleta con una especie de vara dijo: "- Muy bien, ha entrado...ahora tiene que salir, o sino facturarla y pagar 35 libras". Lógicamente la pobre cría no era capaz de sacar su maleta metida a presión.Y mientras ella forcejeaba para lograrlo el negro la miraba con una cara de satisfacción que pocas he visto así.
Y de pronto sucedió...revelión! Y todo aquel que podía tener acceso a un trozo de esa maleta, tiraba como si en ello le fuese la vida, hasta que entre todos lo logramos.
Y si, es una anécdota sin importancia, una tontería, pero al escuchar los comentarios posteriores mientras seguíamos en la cola como corderos, creo que a todos nos generó una gran satisfacción, quizá desproporcionada...o quizá no.
2 comentarios:
Solidaridad ante la estupidez. Eso es lo que mueve el mundo.
Siempre suyo
Un completo gilipollas
A veces la realidad supera la ficción.
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